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Odontograma infantil: dentición temporal y mixta

Cómo se llena un odontograma infantil: numeración FDI de las piezas temporales del 51 al 85, la dentición mixta y en qué se diferencia del adulto.

27 de septiembre de 2026 · Equipo Órbita · 4 min de lectura

Odontograma infantil: dentición temporal y mixta

Un chico de ocho años abre la boca y en la misma arcada conviven un primer molar permanente recién erupcionado, dos incisivos nuevos y molares temporales que todavía tienen años por delante. El odontograma infantil tiene que reflejar exactamente eso, y es ahí donde se cometen la mayoría de los errores: se usa la ficha del adulto y se marcan como ausentes piezas que simplemente todavía no salieron.

Las bases de la carga (caras, colores, orden de trabajo) están en cómo llenar un odontograma paso a paso. Acá va lo que cambia cuando el paciente es un chico.

La numeración del odontograma infantil

La notación FDI funciona igual que en el adulto, con dos dígitos por pieza, pero los cuadrantes de la dentición temporal van del 5 al 8:

  • Cuadrante 5: superior derecho, del 55 al 51.
  • Cuadrante 6: superior izquierdo, del 61 al 65.
  • Cuadrante 7: inferior izquierdo, del 75 al 71.
  • Cuadrante 8: inferior derecho, del 81 al 85.

El segundo dígito va del 1 al 5, porque la dentición temporal tiene cinco piezas por cuadrante: incisivo central, incisivo lateral, canino, primer molar y segundo molar. Son veinte piezas en total. El 51 es el incisivo central temporal superior derecho y el 85, el segundo molar temporal inferior derecho.

La regla para leerlo es la misma que en el adulto: el primer dígito dice dónde está la pieza, el segundo cuál es, contando desde la línea media.

La dentición mixta, el momento más difícil

Entre los seis y los doce años, aproximadamente, la boca tiene piezas temporales y permanentes al mismo tiempo. Es la etapa en la que el odontograma infantil exige más atención, porque cada ubicación puede estar ocupada por una pieza de la serie 5 a 8 o por una de la serie 1 a 4.

Tres criterios ordenan la carga:

  1. Se registra la pieza que está en boca. Si el 11 ya erupcionó, se marca el 11, no el 51.
  2. Una pieza temporal que se exfolió no es una extracción. Es un recambio natural, y marcarla como ausente por patología distorsiona la historia y cualquier índice.
  3. Una permanente que todavía no erupcionó no es una ausencia. Si el esquema no distingue «no erupcionada» de «ausente», conviene dejarlo aclarado en observaciones.

Cómo llenarlo paso a paso

  1. Identificación y fecha, con el dato de la edad bien visible: define qué piezas es razonable esperar en boca.
  2. Recorrido en orden, cuadrante por cuadrante, igual que en el adulto.
  3. Qué serie hay en cada lugar: temporal, permanente o en recambio.
  4. Lo que ya trae: restauraciones, extracciones previas y selladores.
  5. Los hallazgos, por pieza y cara, con la convención de colores de la clínica: habitualmente rojo lo pendiente y azul lo realizado.
  6. Observaciones de la etapa: movilidad por recambio, piezas retenidas, espacios.
  7. La evolución firmada en la historia clínica del día.

En qué se diferencia del odontograma del adulto

El índice. En el adulto se usa el CPOD (cariadas, perdidas y obturadas). En la dentición temporal se usa el ceo-d, donde la «e» es extracción indicada, porque una pieza temporal perdida por recambio no cuenta como pérdida. En dentición mixta se calculan los dos por separado.

El cambio es más rápido. La boca de un chico cambia de un control al siguiente. Por eso importa guardar cada versión del odontograma con su fecha y no pisar la anterior: es la única forma de ver cómo avanzó el recambio.

Los acompañantes. En consulta está el adulto responsable, que es quien recibe la explicación y firma lo que haya que firmar. Conviene que su nombre quede en la ficha.

Qué preguntarle a un sistema

Si en tu clínica atienden chicos, antes de elegir un software pedí que te muestren un odontograma de dentición mixta cargado. Tres preguntas alcanzan: si trabaja con la numeración temporal del 51 al 85, si distingue una pieza exfoliada de una extraída y si calcula el ceo-d sin que tengas que sacarlo a mano.

Cómo lo trabajamos en Órbita

En el odontograma de Órbita cada versión queda cerrada con su fecha: antes de un tratamiento o en cada control se abre una nueva, y la anterior queda en sólo lectura para consultarla cuando haga falta. Lo que marcás escribe solo la evolución del día, y con el paciente moviéndose en el sillón se puede dictar sin soltar el instrumental.

Cómo funciona el resto de la ficha clínica está en la consulta.

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