«Invertimos fortunas, fortunas.» Lo dijo el dueño de una clínica en una reunión con nosotros, y enseguida agregó lo que más le dolía: «No me sirve que me traigas 20.000 leads por mes que sean basura». No se quejaba de la agencia por falta de trabajo. Se quejaba porque nadie podía decirle cuántos de esos mensajes habían terminado en un paciente. Elegir una agencia de marketing para odontólogos no empieza por el portfolio. Empieza por lo que se va a medir.
Aclaramos algo antes de seguir: en Órbita también hacemos marketing para clínicas. Estas son las preguntas que nos gustaría que nos hicieran a nosotros.
Qué tiene que medir una agencia de marketing para odontólogos
Un reporte mensual con alcance, seguidores, clics y costo por mensaje dice cuánto se movió la cuenta. No dice si la clínica facturó más. La pregunta que ordena todo es simple: ¿cuántos pacientes nuevos llegaron al sillón por cada campaña, y cuánto costó cada uno?
Una agencia seria no siempre puede responder eso sola, porque el dato final está en tu agenda y en tu caja, no en el administrador de anuncios. Pero sí puede pedírtelo, cruzarlo y mostrártelo. Si la respuesta es «eso no lo medimos», ya sabés cómo te van a reportar el resto del año.
Cómo se hace esa cuenta, con un ejemplo, está en cómo conseguir más pacientes en odontología.
Qué reportes pedir antes de firmar
Pedí un ejemplo de reporte real, con los datos de otro cliente tapados. Tiene que traer, como mínimo:
- Inversión por campaña, lo que efectivamente se gastó, separado de los honorarios de la agencia.
- Conversaciones iniciadas por campaña y por tratamiento.
- Turnos agendados y asistencias, aunque sea con datos que vos les pasás.
- Qué se va a cambiar el mes siguiente y por qué. Un reporte sin decisiones es un resumen.
También conviene preguntar cada cuánto se revisan las campañas y quién lo hace. Una llamada por mes con alguien que no toca los anuncios sirve de poco.
La pregunta que casi nadie hace: quién responde los mensajes
La pauta no termina en el anuncio. Termina en un WhatsApp o en un mensaje directo de Instagram, y ahí hay alguien que tiene que contestar. Una clínica nos lo resumió así: «Instagram, Facebook, no llego a contestar, y el no llegar a contestar es grave porque es la fuente de facturación».
Antes de contratar, preguntá:
- ¿Quién contesta las consultas que genera la pauta? ¿La agencia, tu secretaria o nadie fuera de horario?
- ¿Qué pasa un sábado a la noche? Las consultas no respetan el horario de atención.
- ¿Cómo se deriva una urgencia? El que escribe con dolor no puede esperar al lunes.
- ¿Quién ofrece el turno? Si la agencia contesta pero no ve tu agenda, el paciente termina esperando igual.
Si la agencia trae consultas y nadie las atiende, estás pagando dos veces: la pauta y el paciente que se fue a otra clínica.
Lo que tiene que quedar a tu nombre
Tres cosas que conviene dejar por escrito:
- La cuenta publicitaria y el medio de pago son tuyos. La agencia entra con acceso, no como dueña.
- Las redes y el sitio también. Si un día se terminan, la cuenta de Instagram y el dominio tienen que seguir siendo de la clínica.
- El material que se produce. Fotos, videos y piezas que se hicieron con tu consultorio y tus pacientes.
Y una cuarta, menos obvia: cuánto dura el compromiso y cómo se sale. Los primeros meses de pauta suelen ser de prueba. Si el contrato te ata por un año antes de ver un solo paciente medido, el riesgo lo estás corriendo vos.
Señales de alerta
- Promesas de un número de pacientes antes de mirar tu zona, tus precios y tu agenda.
- Reportes que cambian de métrica cada mes.
- Contenido que podría ser de cualquier clínica del país.
- Casos clínicos publicados sin que nadie pregunte si hay consentimiento del paciente.
Cómo trabajamos en Órbita
En Órbita Marketing juntamos las dos partes: generamos la consulta con contenido, presencia y pauta, y después la responde Órbita Chat, nuestro asistente de WhatsApp, que contesta, ofrece horarios, agenda el turno y deriva las urgencias a tu equipo.
Antes de tocar un anuncio hacemos un diagnóstico con datos públicos: la pauta que está corriendo, el recorrido del paciente desde el anuncio hasta el turno, tus fichas de Google y lo que hace la competencia de tu zona. Después elegís qué resolver primero. No hace falta hacer todo.
